El pequeño paraíso en el estado de Quintana Roo es también uno de los destinos más codiciados del mundo. Y lo es por muchas razones: por su mar, su selva tupida, sus ruinas mayas y cenotes y una gastronomía muy al alza.

Nómadas digitales, ravers diurnos y viajeros de todo el mundo acuden en masa al bello pueblo de Tulum, para participar en retiros de bienestar o alojarse en sus increíbles hoteles en la playa. Porque a pesar de ser un destino de moda, sí que ha sabido mantener ese carácter que tanto nos gusta en clave hippie chic o lujo descalzo y relajado, el barefoot luxury.

Dejando a un lado multitudes, sus playas son bellísimas, sus ruinas increíbles -las llaman la casa de verano de los mayas por estar frente al mar-, sus cenotes mágicos y la comida es fabulosa. ¿Lo mejor? Que hay una variedad apabullante, desde restaurantes literalmente dentro de la jungla al otro lado de la carretera principal hasta taquerías míticas en el centro del pueblo.

Tulum se convirtió en un cotizado destino gastronómico

La cocina en México, es parte de la propia idiosincrasia de sus habitantes. No en vano fue declarada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Y es que como en muchos países, cada zona tiene sus propios platos y costumbres, que se unen a la creatividad de chefs de primer nivel y restaurantes venidos de otras latitudes.

Y Tulum no era para menos. Desde principios de la década de los 2010, el destino empezó a sonar con fuerza. El New York Times en 2012 lo describía como un destino tan fashion, que casi parecía una semana de la moda.

El pueblo mágico y sus tacos de fama mundial

Aunque aquello le dio reconocimiento mundial, Tulum ya era gastronómico. Solo en su pueblo mágico ya había un puñado de restaurantes y taquerías donde gozar sin más pretensiones que pasar un buen rato con cocina rica. Y asequible, porque al cambio los tacos cuestan apenas un euro y pocos céntimos.

Una de las más conocidas es la Taquería Honorio, especializada en recetas yucatecas, donde la estrella es la cochinita pibil, pero también el poc chuc, los tacos de lechón asado o los de relleno negro con carne de pavo. Se hizo famoso precisamente porque Redzepi dijo que allí había comido tacos memorables. Estamos seguras de que los acompañó con un guacamole y aguas de sabores en este espacio humilde, que siempre tiene cola en la puerta.

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Qué comer y los restaurantes que tienes que visitar en Tulum, paraíso gastronómico de México 3

Hay más, también los tacos al pastor o los de asado de Antojitos la Chiapaneca o sus tortas, que es como se llama en México a los bocadillos. Otros no menos interesantes, son los tacos de Doña Paty, cocinera especializada en guisos mexicanos y tortillas recién hechas, con opciones como albóndigas de pollo en salsa o costillas de cerdo ahumadas en chile morita.

Siendo el lugar donde disfrutar de la auténtica cocina callejera mexicana, no vive solo de tacos vive el pueblo de Tulum. También apuestan por opciones de cocina diferente, como la que encuentras en Mestixa, un restaurante que ha unido a Cara Maria Michelle y Jose Luis Hinostroza en un concepto de streetfood a medio camino entre México y Asia.

En el menú encuentras desde tacos de tempura de pescado a dumplings de cochinita pibil o un ramen de birria con chile cascabel. Ah, y uno de los platos más ricos que he probado en la ciudad, el bowl de arrachera al pastor, servido sobre arroz de sushi, junto a una yema de hueco curada en soja y salsa ponzu con tuétano y mantequilla tostada. Lo tienen hasta en versión veggie, con setas al pastor, aguacate y cebollino. Inolvidable.